lunes, 14 de marzo de 2011

El tiempo habla

Hay gente que viene a nuestra vida para quedarse, otras personas que se van, otras que vienen de paso... Pero sea por lo que sea, sea poco o mucho el tiempo que permanecieron allí, hay que recordar algo: vinieron por una razón.
No importan los motivos, la gente que pasó alguna vez por nuestra vida, pasó para enseñarnos algo. 
Simplemente pensemos que nos dejaron algunas pistas, para que aprendamos cómo seguir el camino...


14 -3 - 11

QUEDA PROHIBIDO!

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser  ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da,
también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

Un pire.

Hay veces que simplemente no sé que hacer. Tiendo a seguir a mi corazón, pero se ve que él no me sigue a mi.
A razón de esto, me mando mil y una, me equivoco, me tropiezo con todo.. y ahí es cuando aprendo como hay que hacer las cosas. Pero también es cuando las ganas de hacerlas se me fueron.
Y empiezo a pensar, a usar la razón y dejar un poco de lado al corazón. Veo que las cosas, en verdad tienen dos caras y no eran sólo como las sentía. Entonces es cuando para cada paso que doy, voy, lo pienso tranquila y recién ahí empiezo a caminar. 
En el camino me encuentro con una piedra, la veo, y la esquivo de una forma tan minuciosa e inteligente que ni la toco, ni la rozo, ni nada. Feliz de mi "astucia" sigo caminando contenta, pensando en que lo que hice, estuvo barbaro, y vengo tan entretenida con mis pensamientos que no veo que cerca hay otra piedra. Y me vuelvo a tropezar.
Ahí es cuando me doy cuenta, que pensar mucho tampoco sirve.
Y entonces? Cómo tenemos que reaccionar? 
Creo que es fácil la respuesta. 
Sólo hay que dejarse llevar.. No perdés tiempo pensando, y no dejas de intentarlo.